Lanzamiento sobre reparación de abusos en contextos eclesiales

23 de marzo de 2026

El miércoles 18 de marzo se llevó a cabo en el Aula Magna de la Universidad Alberto Hurtado el seminario “Tiempo de reparar. Abusos en contextos eclesiales”, organizado por el Centro Manuel Larraín y Ediciones UAH, en el marco de la presentación del libro homónimo. La actividad contó con la participación de Susana Alvarado (Pontificia Universidad Católica de Chile), Cristian Hodge (Pontificia Universidad Católica de Chile), Monseñor Ricardo Morales (presidente de la Conferencia Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento a Víctimas de la Conferencia Episcopal de Chile), Silvia Mostaccio (Universidad Católica de Lovaina) y Carlos Álvarez SJ (Pontificia Universidad Católica de Chile), bajo la moderación de Pilar Ramírez, directora de la Comisión Nacional de Prevención de la Conferencia Episcopal de Chile.

El encuentro se centró en el libro “Tiempo de reparar. Abusos en contextos eclesiales”, una publicación colectiva que reúne 23 trabajos desde distintas disciplinas y experiencias, con el objetivo de profundizar en los procesos de reparación de las víctimas. La obra, que surge a partir de un coloquio internacional realizado en 2023, aborda el fenómeno desde perspectivas interdisciplinarias, integrando miradas teológicas, psicológicas, históricas y sociales.

Durante el seminario, las y los expositores coincidieron en que la reparación constituye un proceso complejo y urgente, que no puede reducirse a respuestas individuales o administrativas. En este sentido, se destacó la necesidad de avanzar hacia cambios estructurales en las instituciones, capaces de abordar tanto el daño causado a las víctimas como las condiciones que permitieron su ocurrencia.

Asimismo, se subrayó el rol central de las víctimas y sobrevivientes, enfatizando la importancia de escuchar sus experiencias y situarlas en el centro de los procesos de reparación. Desde las distintas intervenciones, se planteó que reparar implica no solo reconocer el daño, sino también reconstruir confianzas, restituir dignidades y generar garantías efectivas de no repetición.

Otro de los ejes abordados fue la relevancia de una mirada interdisciplinaria, que permita comprender la complejidad del fenómeno y avanzar en respuestas más integrales. En esa línea, se discutió la necesidad de fortalecer los dispositivos de acogida y acompañamiento, así como de promover transformaciones culturales en las formas de ejercer el poder dentro de la Iglesia.

Finalmente, la jornada relevó el papel de la memoria como componente fundamental de la reparación, entendida como una herramienta para visibilizar lo ocurrido, asumir responsabilidades y evitar la repetición de estos hechos. El seminario concluyó con un llamado a seguir profundizando este debate, reconociendo que la reparación es un proceso continuo que interpela tanto a las instituciones como a la sociedad en su conjunto